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Proyección de ventas de un restaurante: cómo hacerla bien (y por qué el mismo día del año pasado te engaña)

La proyección de ventas de un restaurante es la respuesta a dos preguntas que se hacen cada mañana en cualquier local: cuánto vamos a vender hoy y cómo va a cerrar el mes. De esas dos cifras cuelga todo lo demás — cuánta gente pones en el turno, cuánto género pides, si puedes pagar la nómina el día 30. Y casi siempre se contestan a ojo.

La buena noticia es que no hace falta un modelo estadístico: con la venta que ya tienes en el TPV y tres reglas sencillas se acierta mucho más que con la intuición. Vamos con ellas.

Primero: de dónde sale la venta con la que proyectas

Antes de proyectar nada hay que tener clara la cifra de partida, y aquí ya se cuela el primer error. La venta buena es la del TPV, contando solo los tickets cerrados y asignándolos a su fecha comercial, no a la hora en que se abrió la mesa.

Parece un detalle y no lo es: una mesa que se abre a las 23:55 y se cierra a las 02:10 pertenece al servicio de la noche anterior. Si tu sistema la cuenta en el día siguiente, tus sábados salen flojos y tus domingos, inexplicablemente buenos. Y los tickets abiertos o anulados no son venta: si entran en la suma, el número no cuadra con el arqueo del local.

La regla de las 52 semanas para la previsión del día

La referencia para prever un día concreto no es «el mismo día del año pasado», sino el mismo día de hace 52 semanas: la misma fecha menos 364 días. Así siempre caes en el mismo día de la semana, que es lo que de verdad manda en hostelería.

Por qué importa — sábado 19 de septiembre de 2026:

· Mismo día de hace 52 semanas → sábado 20/09/2025: 9.140 €
· Misma fecha del año pasado → 19/09/2025, que fue viernes: 6.980 €

Usar el viernes como espejo de un sábado subestima la venta un 24 %. Con esa previsión montas un turno corto y pierdes mesas — o, al revés, en el caso contrario te sobran tres personas.

Sobre esa base se aplican los correctores, en este orden:

  • Tendencia reciente. Compara las últimas dos semanas con sus equivalentes de hace 52: si vas un 6 % por encima, ese factor se arrastra a la previsión del día. Corrige a la vez inflación de precios, cambios de carta y el momento del negocio.
  • Clima. En terraza y playa es el factor más brutal: un sábado de levante o de lluvia no se parece en nada a uno de sol. Si comparas con un día que llovió, el espejo está roto.
  • Eventos y festivos. Puentes, partidos, conciertos, ferias, el festivo local que el año pasado cayó en otro día de la semana.
  • Lo que ya sabes. Las reservas confirmadas y los grupos cerrados no son previsión: son venta casi hecha. Un grupo de 40 personas no aparece en ningún histórico.

La proyección del mes: solo con días completos

Para saber cómo va a cerrar el mes, la fórmula es simple, pero tiene una trampa que se come el resultado:

Media diaria = Venta acumulada hasta ayer ÷ días transcurridos hasta ayer
Proyección del mes = Media diaria × días del mes

Hoy no entra. El servicio está en curso y la venta del día está a medias: si a las once de la mañana llevas 1.200 €, meter ese día en la media hunde el promedio y te da una proyección artificialmente baja. El total y el divisor tienen que ir siempre alineados a los mismos días completos.

Ejemplo — local con mayo en curso, hoy día 21:

· Venta acumulada del 1 al 20 (tickets cerrados): 149.806,50 €
· Días completos: 20 → media diaria = 7.490,32 €
· Proyección de mayo (31 días) = 7.490,32 × 31 = 232.200 €

Contando hoy a medias (1.200 € sobre 21 días): media 7.190,79 € → proyección 222.914 €.
9.286 € de diferencia por incluir un día que aún no ha pasado.

Si el mes tiene una distribución muy desigual de fines de semana, afina repartiendo la proyección por día de la semana en lugar de usar una media plana: suma la previsión diaria de los días que quedan y añádela al acumulado real.

Para qué sirve de verdad una previsión

Una previsión que solo se mira no vale nada. Sirve cuando dispara decisiones antes de que pase el día:

  • Personal. El cuadrante se monta sobre la venta prevista por franja, no sobre «los que suelen venir». Con la previsión delante sabes si el turno del sábado cuesta un 28 % o un 36 % de la venta neta esperada — y aún estás a tiempo de cambiarlo. Es lo que hace el módulo de Personal.
  • Compras. Pedir contra la previsión, y no contra la sensación, es la diferencia entre quedarte sin producto un sábado y tirar género el lunes.
  • Caja y presupuesto. La proyección del mes enfrentada al presupuesto te dice el día 10 si vas a llegar, no el día 5 del mes siguiente.

Que el sistema la haga por ti

Hacer esto a mano en una hoja de cálculo es posible el primer mes y deja de hacerse el tercero. En 3BRO la previsión se calcula sola: la venta entra desde el TPV, el sistema compara con el mismo día de hace 52 semanas, corrige con la tendencia de las últimas dos semanas y con la ocupación de reservas, y proyecta el mes con días completos. Además se autocalibra: cada día compara lo que dijo con lo que pasó y ajusta el sesgo, así que la previsión mejora sola con el uso. Puedes ver cómo encaja con el resto del control de gestión en la plataforma.

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